Bonsai de Olmo Chino (Ulmus Parvifolia)

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El Olmo Chino (o bien Ulmus Parvifolia) forma parte de la familia de las Ulmáceas junto con alrededor de otras 15 variedades de Olmo. Si bien es el más común dentro de las variedades de bonsai, existen otros tipos de olmo que son muy conocidos.

Si uno no tiene el ojo bien entrenado, suele confundir al Olmo Chino con la Zelkova cuyas hojas tiene una forma dentada, aunque las hojas del olmo sean de un dentado doble.

Características del Olmo Chino

Son árboles endémicos del sudeste de Asia, especialmente de China. En condiciones normales, suelen llegar a medir entre 20 y 25 metros de altura y su tronco 1 metro de ancho. Es un árbol que se adapta bien a los distintos climas, aunque el frío extremo puede llegar a matarlo.

En latitudes de inviernos templados se comporta como un árbol perenne aunque generalmente es conocido como de hojas caducas. Estas crecen de manera alternada en el tallo y son de una forma dentada compleja. Son pequeñas y durante las distintas épocas del año van cambiando su color.

Debido a sus hojas pequeñas y a la capacidad de adaptación es uno de los árboles preferidos para quienes se inician en el bonsai.  Es muy resistente y de rápido crecimiento.

Cuidados del Bonsai Olmo Chino

Si bien mencionamos anteriormente que es un árbol noble que resiste la manipulación de los más principiantes, también cabe destacar que es un ser vivo y como tal requiere de unos cuidados básicos.

Riego y Abono del Olmo Chino

El riego es uno de los factores principales en la salud del Olmo chino. Es necesario regar constantemente, sin llegar “a ahogar” al arbolito. Durante las épocas más frías bastará con mantener el sustrato un tanto húmedo, pero en verano o en épocas de mucho calor, el olmo chino necesitará mucha más hidratación.

Lo mismo ocurre con el abono. Si bien en invierno no hace falta, los más fieles bonsaistas abonan al Olmo durante todo el año. En épocas frías alcanzará con abonar la planta una o dos veces al mes, sin embargo desde los inicios de la primavera hasta el otoño es necesario que el bonsai sea abonado constantemente. Para ello podemos utilizar algún abono propio para bonsais o bien pellets o bolitas de fertilizantes de liberación lenta.

Poda y Ubicación

El Olmo Chino suele “pegar el estirón” durante toda la época de calor, desde la primavera, por lo cual mantener su ramificación no es sencillo. La poda de formación, es aquella que nos permitirá darle forma a nuestro bonsai, se puede hacer tanto a finales del otoño como principios de la primavera. Luego, el pinzado y la poda de mantenimiento podrá realizarse durante primavera y verano.

Como mencioné anteriormente, es un árbol que resiste las heladas, por lo cual puede mantenerse en exterior y de hecho, como todo árbol, debería mantenerse en exteriores.

Es una planta que agradecerá el sol directo, aunque también le va bien las medias sombras. Si lo vas a colocar directamente al sol, debes tener en cuenta que en épocas de calor, el sustrato se secará muy rápido, lo cual podría perjudicar la salud del árbol. Asi que debería evitarse el calor y sol extremo, como el del mediodia de verano, o bien mantenerlo constantemente regado.

Olmo Chino Muy Antiguo

Sustrato y trasplante

Como con la mayoría de los bonsai, existen diferentes sustratos que podemos utilizar, dependiendo de la zona donde estemos. Generalmente los viveros suelen vender “sustrato para bonsai“, aunque también puede hacerse casero.

Lo ideal a la hora de producir el sustrato que usaremos en el Olmo Chino es que permita el drenaje, que sea aireado y que retenga la humedad. Si logramos cumplir con esas tres condiciones, cualquier sustrato será bueno para el bonsai de Olmo Chino.
Si vivimos en paises donde se consiguen, lo mejor sería utilizar akadama y kiriuzuna, sin embargo, le va igual de bien la grava volcánica, puzolana diminuta o ladrillo molido.

Dicen los expertos que el trasplante del Olmo Chino debe realizarse cada dos años. La verdad es que el trasplante produce un estrés a la planta que debería evitarse lo mas posible, por lo cual si logras darle un buen sustrato y buenos nutrientes, puedes extender el plazo del trasplante a 3 o 4 años.

Sin embargo, si es cierto que los olmos chinos suelen producir abundante sistema de raices, muy finas y muy entrelazadas, por lo cual es necesario mantener un ojo en esto. Si estas empezando, podrás seguir el consejo de los expertos y trasplantar tu olmo chino cada dos años. Ya verás si puedes dejarlo más.

También debes tener en cuenta, a la hora del trasplante, que sus raíces son bastante frágiles, por lo cual deberas manipularlas con cuidado para poder producir un buen nebari y que el arbolito no sufra las consecuencias de la mudanza.

 

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